Karma espiritual 16/7: la autodestrucción, la fe y el derrumbe interior
El karma espiritual 16/7 es uno de los karmas más intensos y radicales del camino del alma.
Su simbología en el Tarot es La Torre, un arquetipo que representa la caída de las estructuras falsas, el derrumbe de las creencias que ya no sostienen la vida y la ruptura necesaria para despertar la conciencia.
Este karma no actúa desde fuera, sino desde dentro.
Es la mente la que se convierte en el mayor campo de batalla.
El origen del karma 16/7
El 16/7 se genera en vidas pasadas por:
- haber perdido la fe
- haber hecho que otros la perdieran
- traicionar principios espirituales, éticos o morales
- haber estado en entornos religiosos o espirituales sin coherencia interna
Es un karma profundamente vinculado a la crisis espiritual, a la desconexión del sentido de la vida y, en muchos casos, a tendencias autodestructivas, llegando incluso al suicidio en otras encarnaciones.
Por eso, en esta vida, el alma viene a reaprender a vivir.
El karma de la autodestrucción
El 16/7 es el karma de:
- accidentes
- violencia
- conflictos legales
- rupturas súbitas
- crisis que parecen inevitables
No porque el destino castigue, sino porque la persona rompe primero por dentro:
rompe su fe, su ética, su autoestima, su confianza…
y la vida refleja esa ruptura.
Es un karma mental:
la mente se convierte en el peor enemigo cuando no hay conciencia.
La culpa y el miedo a vivir
Una de las heridas más profundas del 16/7 es la culpa por existir.
Puede manifestarse como:
- miedo a vivir plenamente
- miedo al éxito o a la felicidad
- sensación de inferioridad
- autosabotaje constante
La persona siente, de forma inconsciente:
“No merezco vivir bien”
“Algo malo va a pasar”
Esta falta de fe no es solo espiritual, sino también fe en uno mismo.
Un karma que afecta a todas las áreas
A diferencia de otros karmas, el 16/7 no se limita a un área concreta.
Se manifiesta en:
- relaciones
- trabajo
- salud
- espiritualidad
- decisiones vitales
Porque este karma vive dentro de la persona.
Es una “máquina de generar conflictos” cuando no se toma conciencia.
También está relacionado con:
- hospitales
- procesos de sanación
- crisis de salud
- momentos límite que obligan a parar
Áreas kármicas donde se examina
El 16/7 pone a prueba especialmente:
- la fe
- la confianza en uno mismo
- el sentimiento de culpa
- la autoestima
- la relación con la vida
Cada caída tiene un único propósito:
volver a elegir vivir.
La Torre: romper para despertar
La Torre no destruye por castigo.
Destruye lo que es falso.
Cuando el 16/7 no se integra, la persona:
- huye de sí misma
- se vuelve agresiva con el mundo
- se desconecta de su interior
- se traiciona
Pero cuando se despierta, la caída se convierte en revelación.
Cómo se resuelve el karma 16/7
Este karma se sana con una decisión profunda y consciente:
✨ Elegir la vida
- Apostar por uno mismo
- Recuperar la fe, aunque sea paso a paso
- Sanar la relación con la vida
- Perdonarse el pasado
- Desarrollar conciencia y autoobservación
- Conectarse con el propio mundo interior
La espiritualidad aquí no es dogma,
es presencia, coherencia y verdad interna.
También es esencial:
- observar la agresividad hacia el exterior
- detener la huida de uno mismo
- cuestionar la culpa constante
El renacimiento del 16/7
Cuando este karma se integra, la persona:
- deja de destruirse
- deja de sabotearse
- deja de vivir desde el miedo
Y empieza a construir una espiritualidad real,
basada en la experiencia, no en la creencia.
Conclusión
El karma espiritual 16/7 no viene a derrumbar tu vida,
viene a derrumbar lo que te impide vivirla.
La Torre cae
para que el alma recuerde que vivir es un acto de fe.
Y que la mayor victoria de este karma
no es evitar la caída,
sino levantarse eligiendo la vida, una y otra vez.

